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Una persona en silla de ruedas frente a un ordenador buscando información.

¿En tu web se navega o se naufraga?

Segundo eslabón de la cadena de la accesibilidad, ya hemos superado la difusión, por fin las personas nos conocen y saben cuáles son nuestros eventos.

Hemos llamado su atención y vendrán a visitarnos, seguramente la información que hemos suministrado mediante carteles, correo electrónico y avisos de prensa no sea suficiente.

Los formatos tienen limitaciones de espacio, así que lo más posible es que las personas que van a asistir a nuestro museo (en el caso del ejemplo que estamos desarrollando en el blog), se queden con alguna duda.

Por ejemplo, puede que no sepan exactamente nuestros horarios, o nunca hayan venido y no sepan cómo llegar, o no les haya quedado clara la forma de conseguir las entradas.

En fin, cuando hacemos una difusión, tenemos que tener en cuenta que nos pueden llamar y/o buscar más información en nuestra web.

Y aquí encontramos un punto que, si es débil, como cualquier otra cadena se puede romper.

En este pequeño artículo no pretendemos hacer una explicación extensa de la accesibilidad web, es un tema complejo que requiere bastante trabajo. Solo queremos que os sirva para tener en cuenta aspectos básicos y, sobre todo, para crear conciencia sobre la importancia de las y los profesionales que se dedican a la accesibilidad web.

En primer lugar, hemos de diferenciar entre los contenidos de la web y su estructura.

Los contenidos son las informaciones que queremos transmitir y la forma en que las presentamos, es decir el tipo de letra, la maquetación, los colores, la estética general.

Por otro lado, está la estructura de la web, cuáles son los menús, que orden tienen, en términos generales, la programación.

Cuando vayas a diseñar tu web, es importante que tengas claro su nivel de accesibilidad y cómo vas a conseguirlo. Hay mucho trabajo invisible en las webs, que luego repercute en la forma como las personas, por ejemplo con una discapacidad visual navegan y encuentran lo que buscan; ese trabajo hay que hacerlo desde el principio y supone rigor y conocimientos.

A continuación, te contamos una serie de pautas y recomendaciones a tener en cuenta desde el momento mismo en el que te planteas tener una web:

  • Si tu museo tiene accesibilidad, comunícalo mediante una sección específica donde expliques cuáles son las medidas que tienes implementadas. Muchas veces se comente el error de autodenominarse “accesible”, cuando por ejemplo solo se cuenta con una rampa o un folleto en braille. Como veremos a lo largo del blog, el apellido “accesible” hay que ganárselo, con actuaciones globales, con un plan de gestión y sobre todo, con calidad.
  • Simplifica tu menú, piensa cuál es la información más relevante para localizarte y conocerte, dale prioridad y facilita que las personas encuentren esta información en la primera visita.
  • Haz que tu menú sea desplegable con un solo clic.
  • No pongas ventanas que se abran de forma automática.
  • Evita utilizar demasiados niveles en los menús, dicho de otra manera, que no tengamos que clicar en varios sitios para encontrar lo que buscamos.
  • Utiliza varios niveles de comprensión, primero un lenguaje claro, sencillo y directo.
  • Lo ideal es que incorpores la lectura fácil en tu web y señales con el símbolo internacional de Inclusion Europe.Logotipo de lectura fácil. Inclusion Europe
  • Luego puedes incluir información más detallada para un público más específico, por ejemplo para profesionales de la historia del arte, el comisariado, etcétera.
  • Antes de lanzarte a la piscina con los contenidos, valídalos. Haz grupos de diferentes personas, con distintos perfiles y asegúrate de que tu mensaje se va a transmitir de forma adecuada.
  • Proporciona a tus visitantes la opción de modificar el tamaño de la letra o el contraste de tu web (fíjate en los dos pictogramas que aparecen en el margen izquierdo a la mitad de la página de nuestra web)
  • Verifica que en tu web se pueda navegar de forma ordenada mediante el teclado (hay personas que no utilizan el ratón).
  • No pongas funciones que requieran acciones simultáneas.
  • Incluye un texto descriptivo en todas tus imágenes, pero procura que proporcione información, si es una imagen decorativa explícala como tal.
  • Etiqueta de forma correcta los formularios.
  • Utiliza estilos de encabezados con un orden correcto.
  • No transmitas información mediante color, piensa en las personas con daltonismo.
  • Utiliza pictogramas homologados.
  • Procura que todas las páginas de tu web tengan un orden similar y distingue las secciones, por ejemplo con el uso de pictogramas.
  • La web debe ser responsive, es decir que se pueda ver y navegar correctamente en cualquier dispositivo (Tablet, móvil).
  • Utiliza estilos CSS para definir los tipos de letra, tamaño, color, etcétera.
  • Incorpora es tus vídeos la lengua de signos, el subtitulado y la audiodescripción.
  • Cuando no puedas hacer tu web del todo accesible, proporciona contenidos alternativos. Por ejemplo, tienes un vídeo pero no puedes incorporar la audiodescripción porque el guión en muy complejo, proporciona un archivo de texto con la información del vídeo.
  • Proporciona medios alternativos para comunicarse contigo, por ejemplo whatsapp (muy útil para personas sordas), correo electrónico y las redes sociales.
  • Finalmente, una pequeña pincelada sobre las redes sociales, tanto en Facebook como en Twitter e Instagram puedes poner el texto alternativo en las imágenes.

Como ves, hay bastantes aspectos a tener en cuenta, pero no desesperes ni tengas miedo de la accesibilidad; con una buena planificación, información y asesoramiento vas a lograr que tu web sea una brújula que llene tu museo de visitantes felices.

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